miércoles, 6 de junio de 2012

TEXTOPATA

Simplemente Patrishia (Parte Final)

Al amanecer Patrishia despertó desnuda y sin ningún rasguño sobre la cama de su habitación. Observando toda la estancia, extrañada por el supuesto suceso con esos seres extraños que habrían matado a Kurb y habrían abusado de ella.  Se levanto y fue hacia la ventana, corrió la cortina y se percato que todo parecía tranquilo. Luego vio la videocámara que estaba puesta sobre el trípode, reviso lo que se habría grabado ahí pero la imagen que emitía era distorsión como cuando un televisor no tiene señal. Se puso una bata y bajo a la primera planta donde no había nada fuera de lo normal. Fue a la habitación de su abuela y le pregunto si había notado ruido en la noche, a lo que le respondió que no en absoluto. Entonces Patrishia concluyo que todo se trataba nuevamente de un terrible sueño. La muchacha fue a la cocina para preparar el desayuno para ella y su abuela, mientras lo servía y lo ponía sobre la bandeja se preguntaba a así misma de que habría sido de Kurb, en que momento había abandonado la casa. 

Patrishia con bandeja en mano volvió a la habitación de su abuela. Al abrir la puerta, el desayuno fue a dar al suelo y un agudo grito de horror fue emitido por la despavorida muchacha al ver el cuerpo de la anciana sin cabeza sobre la cama. Y a los costados de la misma ya hacían los dos seres humanoides de aspecto reptil. Uno de ellos sostenía en sus manos toscas la cabeza de la mujer decapitada. Patrishia no resistió más y se desvaneció. Horas después despertó en el sótano de la casa, con una sonda que empezaba desde el estomago, pasando por la garganta y saliendo por la boca. Y de ese delgado tubo se expulsaba un líquido denso y negro. La débil y aterrorizada chica no podía moverse porque estaba atada de pies y manos. Uno de los seres tomo un inyectable y sustrajo una sustancia verde de su propio cuerpo, al parecer era un tipo de sangre y luego lo inyecto en el brazo de Patrishia. La muchacha volvió a quedarse inconsciente. Aquella noche de ese día los padres de la chica llegaron de viaje y para su desgracia corrieron con la misma suerte de Kurb y de la abuela. Ambos murieron de manera instantánea al extraérseles los corazones. Pero los cuerpos no eran desaparecidos. Todos los cadáveres fueron despedazados y guardados en la heladera de la cocina, ya que a estos seres reptiles les servía como alimento. 

Habían pasado siete días y el cuerpo de Patrishia que ya hacia desnudo sobre el suelo del sótano, había sufrido extraños cambios. Los poros de toda su piel se habían dilatado tanto que parecían las fosas de una nariz. Deformándola totalmente. De esos agujeros salía el mismo líquido negro y denso de la sonda. Ese líquido cubría la anatomía de Patrishia, endureciéndose como la miel de un frasco abierto. Su vientre se torno abultado como si se tratara de un embarazo. Luego de un año transcurrido Patrishia había desaparecido literalmente ya que su cuerpo había mutado al grado de convertirse en una enorme crisálida. Parecido al capullo de las mariposas. Los dos seres reptiles parecían aguardar al lado de esa cosa, esperando a que algo saliera de ahí. A la mañana siguiente la espera termino cuando el capullo se abrió de arriba a abajo, haciendo aparición una nueva criatura. De aspecto humanoide igual a los seres reptiles solo que de tamaño menor, con los pechos desarrollados y las caderas anchas como si se tratara de una hembra de su especie.

ROCKFACTORY.BLOG 2012 / EDITORIAL